sábado, 4 de diciembre de 2010

Planteamiento del problema

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

LA FERTILIZACIÓN AGRICOLA ORGÁNICA COMO ESTRATEGIA PARA AMORTIGUAR LA CONTAMINACIÓN DE LOS SUELOS
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
El suelo presenta una severa contaminación con la actuación antrópica, que desarrolla el hombre sin la planificación necesaria, produciendo un cambio negativo de las propiedades y características del suelo. En los estudios de contaminación, no basta con detectar la presencia de la contaminación afectando la nutrición de las plantas, sino que se deben definir los máximos niveles admisibles y además se han de analizar posibles factores que puedan influir en la respuesta del suelo a los agentes contaminantes.
JUSTIFICACIÓN
“La agricultura orgánica, antes de ser instrumento de transformación tecnológica, es un instrumento de transformación social, donde la verdadera justicia agraria que los campesinos buscan no está sujeta a intereses ajenos a su independencia y libertad para producir y garantizar la seguridad alimentaria de sus comunidades”

La revolución verde para los agricultores representó mecanización, fertilizantes y venenos, consideró el suelo como un insumo más. NO implicó considerar la tierra como un organismo vivo, a los vegetales como alimentos que deben ser sanos y a los trabajadores agrícolas y sus familias como constructores de una riqueza que no pueden ni deben pagar con su salud.

Las necesidades para el desarrollo de una agricultura sostenible no son solo ecobiológicas o técnicas, también son socioculturales, económicas y políticas. Es inconcebible promover cambios ecológicos en el sector agrícola sin la defensa de cambios comparables en las áreas correlacionadas de la sociedad. El factor fundamental necesario para el desarrollo de una agricultura ecológica es un ser humano desarrollado en coexistencia con la naturaleza y no de saqueo.
El efecto del uso constante y descontrolado de los insumos químicos tiene una consecuencia considerable en el aspecto físico y químico de los suelos, no lo mejoran solo no se agregan al suelo y poco a poco lo compactan y acidifican, el agua entra con mucha dificultad y si el suelo tiene alguna inclinación, el agua no espera para incorporarse, se escurre causando erosión pero no mojando el suelo.
Del suelo depende la salud de las plantas. Después del desmonte el suelo es bueno y las plantas saludables. Pero con los años de utilización, el suelo decae quedando duro, compacto, encostrado, sin aire, con poca humedad y muchos nutrientes se presentan en forma tóxica. Las plantas son cada vez más parasitadas.
Cuando se pone materia orgánica a la superficie del suelo, esta mejora, las plantas se nutren mejor. Los nutrientes que en suelo compactado desaparecen como fósforo o potasio aparecen nuevamente. Minerales que eran tóxicos con Azufre, Manganeso y Hierro nuevamente se vuelven nutrientes y las plantas no excretan más alcoholes que atraen insectos.
En la naturaleza deben existir solamente insectos, hongos y bacterias que descomponen todo lo que no es más adecuado para garantizar la continuación de una vida sana. Las plantas como seres vivos que son, nacen, crecen, se reproducen y mueren. De una semilla o una parte de planta, se desarrolla un nuevo individuo, que crece de manera diferente según la especie; rápido (rábanos) y lentamente y por muchos años (palmeras); que florece en algunas especies solo una vez (frijol) y en otras muchas veces (guayaba); que producen sus frutos y en algún momento mueren.

Las plantas están relacionadas íntimamente con el medio que les rodea: aire, suelo, agua, aves y mamíferos, microorganismos, minerales, materia orgánica, la tierra y de allí en muchas formas van obteniendo los elementos y la energía necesarias para su normal crecimiento y desarrollo.

A diferencia de los animales que pueden trasladarse de un lugar a otro, las plantas deben obtener lo necesario en el lugar donde nacieron, para ello cuentan con raíces que penetran ampliamente el suelo, pero también, con las hojas en contacto con el aire y la humedad, además de innumerables seres microscópicos que se asocian a ellas en todas sus partes, contribuyendo al intercambio de elementos nutritivos con el medio que las rodea.

En la naturaleza se conocen hasta ahora 109 elementos químicos de origen natural en estado sólido, líquido. Dependiendo como se junten y organicen estos elementos, van generando las diferentes sustancias y compuestos que dan forma a los numerosos organismos de la naturaleza; son como ladrillos que dependiendo de cómo se junten unos con otros y de la cantidad y forma, es que crean diferentes tipos de construcciones. El suelo cumple un papel muy importante en el desarrollo y composición de las plantas porque dependiendo de su estado estas podrán tomar los elementos que necesitan para nutrirse. Por los poros del suelo circulan aire y agua; en él se encuentran buena parte de los nutrientes requeridos para su óptimo desarrollo.

Si tomamos una planta para analizarla, lo primero que hacemos es extraerle toda el agua para separarla de la materia seca. De esta manera se puede analizar más fácilmente sus componentes. De estos 109 elementos de la naturaleza, se sabe que las plantas utilizan para su desarrollo al menos 38 conocidos como nutrientes; aunque algunos científicos dicen que son más de 70.
Separando el agua, encontramos que una planta es:
80 % AGUA, que químicamente está compuesta de Hidrógeno (H) y Oxígeno (O2).
20 % MATERIA SECA: la cual está compuesta:
18 % por 4 elementos:
C: Carbono
H: Hidrógeno
O: Oxígeno
N: Nitrógeno
2 % son 34 elementos: potasio, sodio, calcio, azufre, fósforo, magnesio, cloro, silicio, litio, vanadio, cobre, molibdeno, plata, cromo, zinc, selenio, estroncio, yodo, cadmio, boro, manganeso, flúor, aluminio, hierro, titanio, cobalto, plomo, níquel, rubidio, cesio, bario, estaño, berilio, bromo.

Lo anterior quiere decir que el 98 % de lo que una planta necesita para vivir está en el aire y en forma gratuita, mientras que el otro 2 % está en el suelo en forma minera. A pesar de esto, el sistema agrícola convencional ha basado la nutrición de la planta en el suelo, aportando de manera química algunos cuantos elementos, pese que las plantas requieren de otros muchos más.

Existe una relación muy cercana de entre la fisiología y la resistencia de las plantas ante el ataque de una enfermedad o un insecto, llamado determinismo de la resistencia, entendemos por el término "tolerancia" la capacidad de la planta para soportar, sin muchos daños, el ataque de esta o de aquella "plaga", y por el término "resistencia", la no receptividad o inmunidad (parcial o total). Actualmente los científicos concuerdan y reconocen en estos fenómenos un determinismo básicamente bioquímico y no mecánico. Sin embargo, dos concepciones están presentes para explicar este proceso.

a. Teoría clásica: según esta teoría, la resistencia de las plantas proviene de la presencia de substancias antagónicas en los tejidos, tóxicas o apenas repelentes al "parásito" en análisis.
b. En la segunda teoría, se destaca la importancia de la nutrición sobre el potencial biótico de los organismos vivos, la inmunidad está relacionada con la ausencia de los elementos nutritivos necesarios al crecimiento y al desarrollo del "parásito".

Observación: Es posible preguntarnos por qué estas dos teorías no podrían concordar entre sí, en la medida en que la presencia de substancias consideradas como tóxicas o antagónicas en los tejidos. En la realidad, están correlacionadas a la ausencia de factores nutricionales. "La composición química de la planta ejerce una influencia predominante en los fenómenos de resistencia", por lo tanto, no se trata de cualquier barrera mecánica en el proceso de resistencia.

Se han descubierto hasta hoy 12 sustancias que las plantas llaman los enemigos de parásitos que los atacan. Es una especie de SOS. Se sabe que todos los nutrientes se encuentran en proporciones distantes. Para cada 1500 partes de Nitrógeno se necesita de 1 de Cobre. Para cada 35 partes de Fósforo se necesita de 1 de Zinc, 50 a 100 partes de Potasio necesitan 1 de Boro. Si hay 200 partes de Potasio y solamente 1 de Boro, 100 partes de Potasio no hacen efecto o pueden tener hasta un efecto negativo como muestran las curvas de producción.
Ningún nutriente aumenta constantemente la cosecha. Llega al límite donde el aumento continuo del nutriente baja la producción. Chaboussou (1983) explica eso en su famoso tratado sobre "Trofobiosis" o sea la vida en función de la alimentación.
Así por ejemplo el hongo Puccinia tritici en trigo solamente ataca si la planta está con deficiencia de Boro y Cobre. El mildiú en girasol aparece solamente si la planta está con deficiencia en Boro. La oruga del brote del maíz depende también de la deficiencia de Boro. El Elasmopalpus lignocellus solamente mata plantitas de poroto y maíz cuando la semilla es deficiente en Zinc. La larva del repollo, coliflor y brócoli solamente come sus hojas si las plantas son deficientes en Molibdeno, La avena tiene bacteriosis cuando falta Manganeso. Brusone (Piricularia oryzae) solamente ataca el arroz cuando falta Cobre y Manganeso, etc. Un nutriente puede desequilibrar varios otros, por ejemplo el exceso de nitrógeno puede causar hasta 9 diferentes enfermedades.
El acceso de las plantas a los nutrientes depende del estado físico del suelo que a su vez depende de la suficiente cantidad de materia orgánica. La materia orgánica se forma a través de la fotosíntesis de las plantas. Las plantas son los únicos seres que consiguen transformar energía libre, la luz, en energía química, la materia orgánica. Sin la materia organiza no existe vida. Todos de manera directa o indirecta se nutren de la materia orgánica. Pero sin suelo no hay plantas y sin plantas no hay vida, ni en los océanos que depende de los minerales y de la materia orgánica traída de los continentes. Toda la vida depende del suelo. A pesar de todo el suelo es el gran olvidado en nuestra economía neoliberal.
Del suelo depende el agua dulce en nuestro planeta, depende la salud de las plantas y el valor biológico de nuestros alimentos. Del valor biológico de los alimentos depende la salud humana, inclusive su inteligencia y su estado físico.

OBJETIVOS.
Determinar la fertilización agrícola orgánica como estrategia para amortiguar la contaminación de los suelos, mediante el aprovechamiento de los residuos de orgánicos que se producen en los cultivos, procesarlos y aplicarlos como fertilizantes.
• Conocer los conceptos, enfoques y algunas prácticas empleadas por la Agroecología y las demás corrientes de la Agricultura Ecológica, que se realizan en los procesos de la fertilización en los suelos agrícolas.
• Concientizar de los saberes y prácticas para mantener los suelos sanos y obtener buenos cultivos, en calidad, en la recuperación, conservación y enriquecimiento de la fertilidad del suelo y la nutrición de las plantas.
• Comprender que se debe alimentar directamente a la planta, junto con el suelo, para que esté en condiciones de nutrir a la planta y no depender del uso de insumos químicos para la producción.
• Conocer el uso y empleo de la materia orgánica como fertilizante, para mantener una buena actividad biológica en el suelo, la alta actividad de los organismos del suelo (lombrices, insectos, hongos, bacterias, etc.) que permiten una eficaz transformación de la materia orgánica, y que esta pasa a formar humus, por un lado, y nutrientes para la planta, por otro.
• Entender la importancia del reciclaje de los nutrientes como algunos residuos de cosecha, buscando la autosuficiencia económica de los productores y de las comunidades rurales (autogestión), reduciendo los costos de producción y preservando los recursos básicos que poseen y sus consecuencias en la fertilización orgánica.
• Poder desarrollar competencias en los procesos de la fertilización en Agricultura Ecológica cerrando al máximo los ciclos de los nutrientes a nivel de finca.
• Desarrollar conocimientos para aprovechar todos los residuos orgánicos generados en la finca, compostándolos para su uso como fertilizante.

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